lunes, 28 de abril de 2014

D&D4 Malosos: Toba por aquí, toba por allá.

Este post es un resumen de las 2 últimas sesiones, me dio pereza hacer uno para la última.

La escuadra sale por patas de la Guarida de Shiva, y vuelven a las ruinas del templo a lamerse las heridas. Al día siguiente, con ánimos renovados, vuelven a internarse en el dungeon... donde se dan de palos con más crías de dragón y un draconato con un garrote que les da lo suyo y más antes de palmar.

Después, encuentran un espejo mágico con el reflejo de un tipo calvo y malhablado, con el que están discutiendo un rato largo. Al final, le dejan boca abajo en el suelo para que se aburra hasta el infinito, y siguen explorando.

En una habitación encuentran una estatua mágica que plantea adivinanzas, si la aciertan, les dará un premio, si no, les tirará un rayo. Después de sufrir varias quemaduras eléctricas de diversa gravedad, Sexpear recibe una espada mágica como recompensa por resolver un complicado acertijo. Oro parece, plata no es...

Envalentonados, el grupo se asoma a un agujero enorme en el suelo en la misma sala. El kobold comenta que por el agujero cabe un dragón 4x4. A la escuadra se le pasan las ganas de ser valientes.

Siguen avanzando por la mazmorra, donde desactivan una trampa de gas ardiente por el infalible método de comérsela entera.

Unas salas mas adelante, el grupo se enfrenta de nuevo con tres crías de dragón. Al mismo tiempo, unos humanoides reptilianos y canijos que venían siguiendo al grupo, atacan a Bapitaurus, que iba cerrando el grupo. En un pasillo estrecho, donde solo le pueden cascar a el. Una de las crias de dragón se va berreando cuando Drowmeo la ciega, y vuelve después acompañada de un dragonborn con garrota. Mientras el grupo lucha con los dragoncitos, Bapitaurus es mordido y apaleado hasta dejarlo moribundo. Para el fin del combate, también han caído  y sido levantados de nuevo Drowmeo, Orketa y Güiliam, pero el minotauro del que nadie se acordaba palmó triste y solo en una esquina.

Mazinger saqueó al pobre Bapitaurus, y luego el grupo salió por patas de nuevo, sin parar hasta las ruinas del templo donde tienen montado el campamento.

jueves, 3 de abril de 2014

D&D4 Malosos: Acuchillando cachorritos de dragón.

La "Peña Nombre Sin Asignar" decide ir a recuperar el Dungeon al País de los Vascorks, para montar su propia mazmorra, con casinos y furcias.
Tamadrizzt les teleporta a un templo en ruinas en medio de los montes, cerca de la entrada de la Guarida de Shiva. El grupo decide buscar información antes de entrar al dungeon. Drowmeo compra información a la familia Pavarotti, una Casa drow de contrabandistas androwrranos. Se enteran de que en la guarida quedarán crías de la dragona y su novio, un dragón azul, una tribu de dragonborns que se ha instalado ahí, y montones de enanos muertos de las partidas de aventureros dwarfalanes que intentaron saquear el dungeon. También les previenen de las trampas...

El grupo entra en la mazmorra, encuentran varias crias de dragón a las que matan sin mucho problema, y varios mensajes de advertencia que dejaron enanos moribundos. También encuentran una estancia llena de aceite negruzco congelado, y en medio de la sustancia breosa, un tesoro. Deciden prenderle fuego al aceite para descongerlar el tesoro. Mientras ellos están encima del aceite...