viernes, 31 de mayo de 2019

Exodo desde la Infraoscuridad, Parte 4. Enanos, gigantes y un dragón.

El grupo se dedica a acompañar a las primeras caravanas de refugiados desde Refugio del Liam al Templo del Fuego. En los viajes sufren un par de ataques que repelen fácilmente, y parece que luego los habitantes de la zona se lo piensan mejor antes de intentar asaltar a los viajeros. Al cuarto día, viendo que la línea es segura, Ariana les propone que exploren las áreas más recónditas del templo, por si acaso queda algo que pueda ser un peligro.

El elemental de fuego gigante, que ahora responde al nombre de "Fufu", les guía y en poco tiempo acaban con cualquier peligro a tener en cuenta. Aunque saben que hay varias trampas menores, van a dejar que se encarguen de ellas allegados y seguidores. Una de las salidas hacía la superficie va a dar a un poblado en ruinas, ubicado entre un lago, un bosque, y las laderas de una montaña. El lugar parece paradisíaco, pero con demasiada luz para los drow. Sin embargo, para los habitantes de refugio de Liam sin problemas con el sol puede venir muy bien. Además, la ruta hasta el Templo del Fuego solo es de una hora y no parecía haber peligros en ella.

La otra salida del Templo hacía la superficie llevaba a un pequeño poblado minero enano. Tras el primer encuentro, que estuvo a punto de acabar en combate, pero la diferencia de poder entre el grupo de aventureros y la patrulla enana hizo posible que los redujeran sin bajas y les hicieran escuchar, se enteraron de que el asentamiento enano se llamaba La Mina de los Forjaviento, y que estaba casi deshabitada debido a los problemas que daba un dragón rojo que tenía subyugadas a todas las criaturas de la zona. El grupo se ofreció a acabar con la bestia, y un par de exploradores enanos se ofrecieron a guiarles hasta su guarida en la montaña. Por el camino, se toparon con un grupo de gigantes que les atacó, con tan mala suerte que Iowen murió aplastada por una roca lanzada por uno de los monstruos. Encima, el dragón se percató de la batalla y bajo a atacarlos. El grupo estaba demasiado maltrecho como para vencerlo, así que mientras Celwyn distraía a la bestia adulándolo, el resto se refugió en una caverna demasiado pequeña para que la bestia pudiera entrar. En un momento que el dragón se puso a hacer una pose presumida, Celwyn aprovecho para dar un "paso dimensional" hasta la entrada de la cueva y refugiarse dentro. Pero el bicho se dedicó a esperar a que los aventureros salieran. Así que el grupo descansó dentro de la cueva, y decidieron que Colin tratara de reencarnar a Iowen, arriesgándose a que volviera un demonio en vez de la hechicera. Al anochecer siguiente, Celwyn recibió un mensaje via "susurro mágico": Iowen se había reencarnado en una sílfide y estaba escondida cerca. Iba a tratar de acercarse con un hechizo de invisibilidad, pero pedía al grupo que estuviera atento por si el dragón era capaz de verla. Que resultó que sí era capaz, pero la hechicera con previsión había usado un pergamino para resistir el fuego y toda la magia de protección que tenía. Con la atención del dragón centrada en la hechicera, y todos los hechizos de potenciar posibles lanzados, el grupo ataco al dragón, que cayó antes de 40 segundos. Tras la lucha, el grupo buscó la guarida de la bestia, expulsó a un par de elementales guardianes, y saqueó a gusto. Los enanos de la mina les agradecieron con objetos mágicos y la promesa de una alianza por haber matado al dragón. El grupo volvió al Templo de Fuego, donde habían llegado seguidores para los aventureros que no los tenían ya.

Atraídos por la fama, a Celwyn le llegaron más de 150 seguidores dispuestos a crear un colegio de bardos.
A Iowen también le llegaron un número aproximado de seguidores, magos dispuestos a estudiar la hechicería innata de la drow.
Zoldrin se encontró con un centenar de paladines y clérigos de Goibhniu a sus órdenes, dispuestos a renovar y defender el templo.
Furion decidió montar una escuela de artes marciales con las dos docenas de seguidores que le aparecieron, y Colin, con un número similar de druidas a sus órdenes, un pequeño círculo druidico que monitorizara la zona. Además, a cada aventurero se le unió un allegado especial, de un poder casi equiparable al suyo. "Casualmente" algunos de estos allegados eran capaces de crear unas lentes mágicas que eliminaban la vulnerabilidad al sol de los drow.

Los agradecidos refugiados propusieron que el Templo de Fuego se rigiera por un consejo, del que entre otros serían miembros los héroes de "Este y Arriba".

Tras algo más de un mes de paz, que los refugiados habían aprovechado para asentarse en el Templo del Fuego y Nuevo Refugio de Liam, en la superficie, y para crear las escuelas y fortalezas para los seguidores de los héroes, la sacerdotisa Ariana anunció que el dios Lugh le había comunicado un nuevo mensaje: El gran mal llegaba a Refugio de Liam, pero quizás fuera posible rechazarlo antes de que entrará por completo en el plano físico...

¡Progreso pintando! Mayo del 2019.

Aunque no he cumplido el propósito de pintar también alguna miniatura del 40K, estoy bastante contento con el número de minis pintadas. 

Del Zombicide Black Plague, 6 zombis. Las peanas dan penita y terminaré haciendo algo con ellas, pero de momento, no tengo claro qué.

La abominación. Después de bañarla tantas veces en bilis de dragón ardiendo se le coge cariño.

Un par de gordos.

Caminantes. 2 pintados, quedan porrocientos.

Un corredor, de estos que siempre dan sustito cuando no te esperas que les salga activación adicional.

Para el Warhammer Fantasy, más cositas para los silvanos:

Un mago elfo de Mordheim. Por intentar arreglar como me quedó la cara en un principio,
lo he dejado peor. Lo que tiene pintar como un mandril.

Tres dríades más, ya van 18 pintadas.

Y para las partidas del Pathfinder, y cuando llegue el Dungeon Universalis, tres kekos variados:
Bárbaro. Como las lineas de molde que no he quitado, bárbaras también.

Un monje semiorco.

Una guerrero - maga elfa. Si le hubiera puesto peana cuadrada, creo que también me habría servido para el ejercito silvano.

Me ha quedado la pena de no pintar nada del 40K para cumplir, el mes que viene empezaré por algo del futuro.





viernes, 24 de mayo de 2019

Exodo desde la Infraoscuridad, Parte 3. El Templo de Fuego.

Otra vez en el Refugio, el grupo de exploración aprovechó para re-equiparse, entregar el núcleo de Hiuno a Iodel (que prometió repararlo y mejorarlo), y solicitar un nuevo miembro a Ariana. Justo acababa de volver otro grupo que había terminado muy herido, y el único de sus miembros que estaba en buen estado paso a unirse a "Este y Arriba" mientras sus ex-compañeros se recuperaban. El nuevo explorador era Colin Semidrow, un druida de las cavernas, que iba siempre acompañado por Didi, su alosaurio.

El grupo partió hacía el templo en runas del que les habían hablado los kobolds, por el camino de nuevo fueron emboscados por cloakers, pero debido al aumento de poder y experiencia de los aventureros el combate resulto un mero trámite. Atravesaron sin problemas la zona kobold, ahora desierta, y aunque se desorientaron un par de veces buscando el templo, al final encontraron unas enormes puertas custodiadas por un par de gigantescas estatuas de enanos. Tras perder un rato preparando defensas contra las estatuas (porque "seguro que están animadas, es obvio"), el grupo traspaso las puertas, y las estatuas resultaron ser solo estatuas. La primera sala era gigantesca, con dos escaleras que subían a niveles superiores y puertas tanto a los lados como al fondo. Para alegría de Furion y Zoldrin, resulto que era un templo de Goibhniu, su dios patrón. La exploración del lugar fue larga y lenta, porque una zona estaba plagada de hombres-rata, y el resto de trampas enanas y de elementales de fuego, casi siempre hostiles. Por suerte, la habilidad de expulsar elementales de fuego de Zoldrin fue increíblemente útil. En el templo también encontraron una sala con un manantial que curaba las heridas, y una sala sellada por una Espada Solar. Al retirar la espada, la sala se abrió y salió un cabreadísimo y demente elemental gigante. Tras apalizarlo, el elemental recobró el sentido, y al reconocer a fieles del dios de la forja, se ofreció a ayudarles a recomponer el templo y explicarles su tamaño real. El grupo había encontrado un lugar donde todos los habitantes de Refugio de Liam podrían guarecerse, parecía fácilmente defendible con pocas mejoras, y encima tenía un portal de teletransporte y dos salidas hacía la superficie. Los aventureros, llenos de tesoro y alegres porque por una vez no habían tenido bajas, volvieron a Refugio de Liam a comunicar la buena noticia y a preparar la evacuación.

lunes, 20 de mayo de 2019

Exodo desde la Infraoscuridad, Parte 2. Muchos kobolds y una dragona cabreada.

Tras un día de descanso, el grupo "Este y Arriba" se reunió con Ariana, la sacerdotisa de Lugh, para ver que nuevos miembros se unían a la partida de exploración para sustituir a los difuntos Zandrin y Sanlayn, y a Kolm, cuyas habilidades eran requeridas por la comunidad para otra misión. Los elegidos para unirse al grupo fueron Zoldrin, un primo de Ceolwyn que acababa de completar su entrenamiento como paladín de Goibhniu (el dios de los herreros y el mundo subterráneo), Furion, un monje semiorco amnésico también iniciado en los misterios de Goibhniu, e Hiuno, un golem de hierro que acababa de crear Iodel, el hermano mayor de Iowen.

La partida de exploración se dirigió de nuevo hacia el puesto de guardia que habían encontrado anteriormente, y el único contratiempo que sufrieron fue una emboscada que unos goblins a los que despacharon sin ninguna dificultad. Cuando llegaron al puesto vieron que de nuevo la puerta estaba cerrada, y percibieron movimiento dentro. Iowen usó su magia para volverse invisible, se acercó y a través de una de las aspilleras del muro vio que dentro había solo dos kobolds dormidos, así que hizo señas a Furion y Celwyn para que se acercaran, de nuevo uso su magia, esta vez para abrir la puerta, y entraron y acabaron con los kobolds sin despertarlos. Tras atravesar el puesto de guardia y avanzar unos quinientos metros (en los que sufrieron los efectos de una trampa de ballestas envenenadas escondida y libraron de puro milagro otra trampa de cepo), llegaron a una estancia que parecía un salón comedor, donde había reunidos una docena de kobolds. Tras la sorpresa inicial, se entabló un duro combate, pues dos de los kobolds resultaron ser hábiles hechiceros que dejaron inconsciente a Iowen a base de proyectiles mágicos, mientras el resto hirieron gravemente a Zoldrin, Furion e Hiuno. Pero el combate resulto provechoso, pues los kobolds portaban varias pociones, y un par de objetos que irradiaban magia, un broche y una varita. La sala tenía tres puertas, y el grupo interrogó a uno de los kobolds (Iowen había usado un hechizo de Sueño durante el combate para dejar KO a un par de ellos) sobre la zona. Así supieron que una de las puertas llevaba a las estancias donde dormían los kobolds, y no tenía más salida, otra llevaba a cavernas superiores, en las que había ruinas de un antiguo templo y terminaban saliendo a la superficie, y la tercera llevaba a un sistema de grutas donde habitaba la dragona negra Onyx, que usaba a los kobolds como esclavos. Por la descripción del tamaño de la dragona, el grupo decidió que estando al 100% de sus capacidades deberían poder con ella, así que atrancaron todas las puertas del salón e hicieron guardias para descansar allí. Ocho horas después con el kobold prisionero como guía, entraron en el sistema de galerías de la dragona.

Llevar al kobold guía resultó ser una gran idea, pues conocía varias trampas y eso les ayudo a evitarlas o inutilizarlas. Lamentablemente, el kobold murió cuando dos cloakers emboscaron al grupo. Sin embargo, la rápida reacción de los drow les permitió acabar con los monstruos antes de que causaran más daños. Se oyó un rugido, el ruido de la lucha había atraido a Onyx. Mientras oían el estruendo de la llegada de la dragona, Iowen, Celwyn y Zoldrin se ocultaron. Hiuno y Furion tomaron posiciones separadas a semicubierto, esperando atraer la atención de la dragona y llevarla hacía ellos, donde unas estalacticas no le permitirían maniobrar bien. Aunque la estrategia del grupo era excelente, y la emboscada de los tres drows causó daños brutales, la dragona resultó ser más poderosa de lo esperado. Hiuno fue hecho pedazos por la combinación de garras y dientes, y Furion y Zoldrin resultaron gravemente heridos, aunque finalmente la dragona fue abatida por un golpe del martillo del paladín en medio de la cabeza. Tras usar magia para recuperarse de las heridas, el grupo recuperó el núcleo de la conciencia de Hiuno, y tomó el camino por donde apareció Onyx, esperando encontrar el tesoro de la dragona. Y así fue, encontraron montones de oro, plata y varios objetos mágicos. Después, decidieron regresar a Refugio de Liam. Aunque se acercaba el momento en el que su hogar sería atacado, el grupo empezó a pensar que con el nivel de poder que estaban adquiriendo, quizás en vez de evacuar, fueran capaces de defenderlo. Pero por si acaso, seguirían con el plan original de buscar otro sitio para los habitantes de Refugio.

viernes, 17 de mayo de 2019

Exodo desde la Infraoscuridad, Parte 1. Hacia la superficie.

Muchos años atrás, un clérigo de Lugh llamado Liam fue atrapado por incursores drow del Monte Cuileagh, y llevado a Dernegh, su ciudad subterránea para hacerlo luchar como gladiador para el divertimiento de su población. Pero siendo un individuo especialmente talentoso de un dios dedicado a esparcir la libertad, contra todo pronóstico, Liam consiguió escapar y de paso convertir a un numeroso grupo de drows y esclavos a la causa del bien. Con la guía de su dios, Liam llevo a sus seguidores a través de cavernas y túneles a las orillas de un lago subterráneo, un lugar escondido por el poder de Lugh a los ojos de sus enemigos. Los años pasaron, y Refugio de Liam se convirtió en un santuario para las criaturas benévolas de la infraoscuridad de Eyre. Pero hace un par de semanas Ariana, la sacerdotisa de Lugh más poderosa del lugar, recibió un sueño profético: Refugio de Liam había sido detectado por un poderoso mal ante el que no era posible defensa alguna, e iba a ser atacado ese invierno. El consejo de Refugio de Liam organizó rápidamente grupos para que exploraran en busca de nuevos lugares a los que emigrar antes de que la ciudad fuera atacada. Uno de estos grupos estaba compuesto por la hechicera drow Iowen y su hermano Zandrin, un guerrero. También drow era la bardo Ceolwyn, que había estudiado las costumbres y lengua de los elfos de la superficie. Ademas iban acompañados por el fornido dhampir Sanlayn, que era el bárbaro compañero de combates de Zandrin, y Kolm un explorador duergar que seguía embobado a Ceolwyn allá donde fuera.

La partida de exploración "Este y Arriba" salió en un par de horas de la zona de control de Refugio de Liam, con la intención de dirigirse, como su nombre indicaba, al este y hacía la superficie. Al poco tiempo tuvieron un par de encontronazos con grupos de goblins armados, que los atacaron nada más verlos. Kolm indico que los goblins parecían venir todos de la misma dirección, así que el grupo se desvió hacia el norte en vez de seguir hacía el este, lo que resultó no ser tan buena idea al empezar a encontrar varios cadáveres goblin puestos como advertencia. Kolm explicó que parecía obra de una tribu kobold. El grupo siguió explorando la zona, pues era el único sitio donde habían encontrado túneles que ascendieran, hasta encontrar un muro de ladrillos con una puerta que bloqueaban el paso. Cuando se acercaron, fueron recibidos por una lluvía de virotes y una trampa de cepo escondida. Al resguardarse tras unas rocas de los virotes, la puerta se abrió y de ella salieron una docena de kobolds liderados por una extraña criatura que parecía un kobold de color negro, alado, y armado con una enorme espada a dos manos. Aunque los conjuros de Iowen y las flechas de Ceolwyn y Kolm acabaron rápidamente con los esbirros kobold, en el centro de la galería, el combate de Zandrin y Sanlayn contra el enorme kobold mutante fue desastroso, Sanlayn entró en furia y causó graves daños al monstruo, pero este a su vez también se puso rabioso, y partió en dos al dhampir de dos poderosos golpes. Zandrin, aunque herido, fue capaz de sumar más heridas al monstruo, que cayó definitivamente atravesado por unos misiles mágicos de Iowen. El grupo registró rápidamente a sus enemigos, vieron que tras la pared solo había un puesto de guardia que también registraron mientras Iowen quemaba el cuerpo de Sanlayn para que no pudiera ser profanado, y tras comprobar que la caverna al otro lado del puesto seguía subiendo, decidieron volver a Refugio de Liam a reclutar otro compañero antes de seguir, aún a costa de perder media jornada en ir y otra media en volver. Pero al poco de empezar el regreso, el grupo fue alcanzado por un dragón negro que gritaba que se iba a vengar. Aunque los chillidos de la bestia alertaron a los aventureros, a Zandrin no le dio tiempo a esquivar el aliento ácido que les lanzó el dragón según les alcanzó, y se disolvió ante el horror de su hermana. Kolm, decidido a acabar con el dragón, le atacó con el espadón que habían arrebatado al kobold monstruoso, que ahora parecía claro que había sido un semidragón. De nuevo, los disparos críticamente certeros de Ceolwyn debilitaron tanto a la bestia, que en solo unos segundos Kolm pudo rematar a la debilitada bestia. Tras llorar la muerte del guerrero, el grupo prosiguió su retirada hasta refugio de Liam, y por suerte consiguieron volver sin más contratiempos.

martes, 7 de mayo de 2019

¡Progreso pintando! Abril del 2019.

Este mes solo cinco miniaturas, todas del 40K. Sigo sin ser capaz de sacar una foto decente, pero juro por Crom que en mano se ven mucho mejor que en foto. Todas las minis van a pasar a ser parte de alguna escuadra de Aniquiladores de la Legión Alfa. Que ahora tienen peana de 40mm. Pero como ya les he cambiado una vez de peana de 25mm a 32mm, así se van a quedar.

Campeón con espada sierra y combiplasma, hecha a partir de un veterano con garras relámpago de Dark Vengance.

También del Dark Vengance, solo que con peana mas grande que quedan mas chulos.

Marines básicotes con lanzamisiles. El de la izquierda mezcla piezas de marine del caos de plástico con un lanzamisiles de la caja de Devastadores leales. El de la derecha es un viejo marine de segunda edición con unos tentáculos de masilla en vez de brazo, y un tabardo de masilla también. 

Montado desde una caja de marines del caos.

El mes que viene intentaré pintar al menos una miniatura del 40K, una de fantasía genérica, y una del Zombicide.