jueves, 31 de mayo de 2018

Baronía del Paso del Enano. Parte 2: En la tumba de Amarantus, días 3 y 4.

Al final, el grupo vende gran parte de lo encontrado a una de las caravanas de comerciantes halfling, y compran un par de camisotes de malla de excelente calidad para Sebas y Elrendar. 

En la mañana del tres de enero, deciden entrar por el acceso superior, la escalera derruida, el clérigo insiste en ello argumentando que les ahorrará tiempo. Y tanto que les ahorra, tanto él como Aticus se caen por las ruinas y se hacen bastante daño. Sebas debe usar bastante de su poder de curación, y el mago se queja de que siempre de que hacen caso al clérigo, termina herido.

El grupo avanza por las catacumbas, percatándose de que por varias de las estancias ya han pasado otros aventureros, encuentran monstruos derrotados y salas saqueadas. También encuentran a un guerrero que les ataca rabiosamente, pronto se dan cuenta de que existen unos enjambres de tábanos no muertos que infectan a los que pican con una rabia homicida.

Tras varios encuentros con esqueletos y ghouls, llegan a una sala en la que hay un palco a nueve metros de altura sin modo aparente de subir y una trampilla enorme de piedra en el suelo. También hay un relieve en la pared de un espíritu vasallo de Hades. Detectan que la trampilla tiene una trampa encantada, y Aticus deduce qué si la disparan, desde el relieve saldrá un conjuro que dañará y enloquecerá a su blanco. El mago usa una de las cargas de la varita de protección contra el mal que encontró un par de horas antes para proteger a Elrendar, que trata de desactivar la trampa, pero falla y recibe de lleno el ataque del relieve, que no le daña la mente pero si el cuerpo. Sebas piensa que un daño así es asumible, y que deberían tratar de abrir la trampilla independientemente de la trampa. Aunque es fácil, fracasan en dos intentos consecutivos, Elrendar queda muy herido y Sebas inconsciente. Aticus vuelve a quejarse de que cada plan del clérigo es un desastre, y con ayuda del elfo arrastran a Sebas hasta la salida, con la suerte de no encontrarse con ningún ghoul errante.

El grupo paga a los clérigos de Vulcano para que curen sus heridas. A la noche, durante el recuento de bajas, ven que quedan más o menos una treintena de aventureros vivos, y que una de las bandas ha abandonado la búsqueda tras perder a dos de sus miembros de manera horrible.

El cuatro de enero deciden entrar por la ruta del este, que ya conocen bien. Entre las cosas interesantes que encuentran está un acceso al nivel inferior mediante una barra para deslizarse, un extraño ghoul armado con dos espadas que bailaba sobre un sarcófago de hierro frío, y una sala en la que dormía un ghoul que llevaba unos pergaminos, al lado de un círculo de invocación formado por calaveras. El grupo acaba con los ghouls y destruye el círculo, pero no se atreven a abrir el sarcófago. La causa es una inscripción sobre el que avisa que dentro se haya sellado el malvado Dorn Wrin. A Sebas le suena el nombre: Es uno de los poderosos lugartenientes de Acamantus, y por las historias sobre él, simplemente es un rival imposible para ellos.

Los tres aventureros se repliegan a la sala de la escalera derruida para decidir qué área de las catacumbas deben explorar ahora.

El grupo queda cerca de subir a nivel 3. Tanto Elrendar como Sebas van armados ya con armaduras y armas de gran calidad. Elrendar además consigue un amuleto de armadura +1. Sebas y Aticus tienen pergaminos de conjuros variados, y la varita de Aticus aún tiene una treintena de cargas. Aparte llevan armas de calidad que no les interesa usar para vender cuando salgan de las catacumbas.

jueves, 3 de mayo de 2018

Baronía del Paso del Enano. Parte 1: En la tumba de Amarantus.

Por el número de pabellones de colores, carromatos, tiendas y gentío, parece que hay un festival enfrente de la tumba de Amarantus. El túmulo en sí mismo es de un tamaño monstruoso, una colina enorme. La tumba en sí tiene tres entradas, una al este, otra al oeste, y la última en el centro de la colina, a la que solo se puede llegar subiendo un desnivel de unos treinta metros. Entre las entradas este y oeste hay más de doscientos metros, lo que da idea de su tamaño.

Sobre las nueve de la mañana, se oye una trompeta que llama a los aventureros, a congregarse frente a la tienda de campaña del conde Silvano. Es una tienda llamativa, decorada con la heráldica roja y amarilla del conde. Lucius Silvano es un hombre mayor que parece muy enfermo y demacrado, apenas desea suerte a los aventureros en la búsqueda de las reliquias de su familia, y vuelve a entrar a la tienda. Su heraldo es quién da los detalles.

Aticus, Elrendar y Sebas se apuntan como grupo a la búsqueda, con el nombre de "Equipo Alfa". Antes del mediodía, momento en que se tiraran las tapias de la tumba y se retiraran los sellos de las entradas, el grupo se dedica a investigar. Descubren que hay poco más de 50 aventureros apuntados, que hay una capilla móvil de Vulcano llevada por dos sacerdotes enanos en una tienda, y que un par de carromatos son tiendas de medianos que han venido a hacer negocios. También descubren que la enfermedad del conde Silvano no puede ser curada por magia, solo aliviada temporalmente, pero no saben si es por falta de poder de los sacerdotes o algún otro motivo.

El 1 de enero del 2018 al mediodía, el "Equipo Alfa" es el tercer equipo en entrar por el acceso del este. Dentro del túmulo, el frío es antinatural, y la oscuridad, total. Durante seis horas exploran el túmulo, donde luchan con antiguos esqueletos animados por magia y un gul errante, encuentran una extraña estancia donde un frío aún más intenso irradia del suelo, y rescatan a otra pareja de aventureros, una bardo mediana llamada Esmeralda Flores y un explorador elfo llamado Moriar que estaban malheridos, y estos como agradecimiento dan a Aticus unos pergaminos con conjuros de mago que habían encontrado. Cuando encuentran la salida central del túmulo deciden retirarse, por estar cansados y heridos.

En el recuento de la noche, media docena de aventureros no ha salido del túmulo, y nadie ha encontrado ninguna reliquia, sin embargo todos han conseguido tesoros varios.

El 2 de enero son el segundo grupo en entrar, de nuevo por el este. Consiguen avanzar mucho más que el primer día. De nuevo, luchan contra esqueletos animados, y varios guls, además de encontrar varias trampas. Además, el grupo descubre una escalera  de mano metálica que baja varios metros, pero al ver un monstruoso otyugh debajo deciden no seguir por ahí. También descubren una extraña llave de metal rojo, que les permite abrir una puerta blindada. Detrás hallan una estancia muy manchada por carbón y humo, con tubos metálicos que surgen del suelo, y en ella un esqueleto animado muy distinto de los anteriores: Es un poderoso adversario que está a punto de matarlos. Al final lo reducen gracias a un martillo de guerra que tomaron del cadáver de un aventurero enano. Con alegría, descubren que el campeón esquelético custodiaba el escudo de la familia Silvano. El grupo, apaleado pero contento, se retira del túmulo.

En el recuento de la noche, han desaparecido dos grupos, uno compuesto por enanos y otro compuesto por un mago y sus guardaespaldas. El Equipo Alfa es el único que ha conseguido recuperar una de las reliquias. También han conseguido una cantidad considerable de tesoro, pero no se ponen de acuerdo en que invertirlo, Aticus y Elrendar quieren comprar mejores armas y armaduras para el clérigo y el explorador, así como algunas pociones de curación, pero Sebas insiste en que no quiere cambiar si no hay ningún gladius encantado a mano, y que prefiere ahorrar.

Al final de la sesión, tras una decena de combates, el grupo ha subido a nivel 2, y ha conseguido un arma y una armadura de gran calidad, un escudo encantado, y tesoro suficiente como para no tener claro que comprar.