Con Brand prácticamente recuperado, el grupo parte de nuevo hacia el norte, siguiendo con su plan de bordear el Bosque Negro. Sin embargo, marchan con precaución, pues los beornidas les han avisado de que un brazo del bosque que ha crecido antinaturalmente rápido se encuentra en su camino. Rodearlo les haría perder al menos dos días, así que deciden cruzarlo.
Tras dos días de viaje, al atardecer, divisan el brazo de bosque: Negro y ominoso, se cruza en su camino como una barrera. Todos sienten una aversión natural a internarse en él. Mientras sopesan que ruta continuar, Abar divisa una bandada de cuervos enormes que vuela en su dirección, y avisa al resto del grupo para que se esconda. Sin embargo, Kili se queda pasmado viendo a los pájaros, que los sobrevuelan, dan un par de vueltas sobre ellos, y parten hacia el sur. Brand comenta que vuelan rectos hacía Dol Molgur.
El grupo decide buscar un paso por el bosque en vez de rodearlo. Brand y Abar encuentran un riachuelo que lo cruza, y deciden seguirlo. Pero esa noche, mientras acampan, son atacados por una docena de cuervos crebain. El combate se tuerce para los héroes, que deciden internarse en el bosque donde a los cuervos no puedan maniobrar con las ramas de los árboles. Abar, al ser el único que no está herido, cubre la retirada. La maniobra funciona, pero Brand está inconsciente a causa de las heridas sufridas. El grupo decide forzar y tratar de salir del bosque esa misma noche. Poco antes de amanecer, salen de nuevo a campo abierto. Un ruido enorme les llama la atención: Parece que a un par de kilómetros algo marcha por el bosque derribando árboles. Abar quiere investigar qué es, pero el resto le disuaden, ya que no se encuentran en condiciones.
Buscando signos de civilización, el grupo llega a una granja, donde los reciben con manifiesta desconfianza una mujer y sus hijos. Les permiten descansar en el pajar mientras llega el padre, un pastor llamado Cern. Según llega, Kili y Alauric se dan cuenta de que es un guerrero más hábil que ellos. Cern les invita a cenar e intercambian historias de aventuras. Al grupo le llama la atención una sobre los tesoros que se hallan en los túmulos de reyes antiguos cerca de la granja, al norte. Cern les avisa de que es un lugar muy peligroso, pero el grupo decide que con tal de conseguir armamento de los antiguos, el riesgo vale la pena.
3 días después, con Brand recuperado gracias a las hierbas curativas que buscó Abar, y a descansar a cubierto, el grupo parte hacía los túmulos con Cairn (el hijo mayor de Cern) como guía. Cairn les deja sobre una colina desde la que se divisa una de las tumbas, y les indica que les esperará allí. El grupo se interna en la tumba, y tras recuperar una armadura de cuero endurecido azul celeste que parecía nueva a pesar de su antigüedad, son atacados por un espectro tumulario. Rápidamente se dan cuenta de que no pueden vencer y huyen, pero antes el tumulario hunde su espada en el brazo de Abar, que solo a duras penas consigue salir a la luz de sol. El espectro se queda envuelto en la oscuridad del túmulo mientras el grupo parte de vuelta a la granja.
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